DECLARACION CONJUNTA DE BAT SHALOM Y EL CENTRO DE JERUSALEN PARA MUJERES
MUJERES PALESTINAS E ISRAELIES PIDEN EL FIN INMEDIATO DE LA OCUPACION
Centro de Jerusalén para Mujeres y Bat Shalom, Abril de 2002

 
     
 

Israel ha emprendido una guerra contra comunidades palestinas indefensas. El hecho de aterrorizar a civiles inocentes, los asesinatos y arrestos ilegales, el asedio impuesto al Presidente Arafat y la destrucción de propiedades, infraestructuras e instituciones, sólo pueden conducir a fomentar la escalada, prolongando los sufrimientos de ambas naciones y destruyendo cualquier perspectivas de paz. El clima de miedo y la obsesión por las represalias que atenaza a nuestros dos pueblos oscurece la auténtica causa de este ciclo de violencia: la ocupación ininterrumpida e ilegal del pueblo palestino y de su tierra.

Es nuestro rol, el de las mujeres de ambas partes, el denunciar en voz alta los crímenes humanitarios cometidos para subyugar de manera permanente a una nación entera. Ahora mismo, ante el caos militar sin control, pedimos conjuntamente a la comunidad de estados que asumen la obligación y el mandato derivado del derecho internacional humanitario con objeto de prevenir los abusos de una fuerza de ocupación, llevando a cabo una intervención para proteger al pueblo palestino.

Más allá de la presente crisis, sabemos que hay un futuro para ambas partes. No se debe aceptar el daño deliberado a civiles inocentes, palestinos o israelíes. Al trabajar juntas, aumentamos las oportunidades para un futuro mejor. Creemos que las mujeres pueden desarrollar una voz alternativa que promocione iniciativas de paz eficaces y acercamientos sólidos. Nos comprometemos a trabajar juntas con este objetivo.

Las mujeres han empezado ya a dar contenido al planteamiento de que una paz justa es una paz entre iguales. Cuando pedimos un estado palestino (en los territorios ocupados el 4 de junio de 1967) al lado del estado de Israel, nos referimos a una soberanía verdadera para cada estado, incluyendo el control sobre la tierra y los recursos naturales. Prevemos un acuerdo basado sobre la ley internacional, que asumiría el compartir toda la ciudad de Jerusalén, el desmantelamiento de los asentamientos y una solución justa a la cuestión de los refugiados de acuerdo con las resoluciones pertinentes de la ONU. Al proseguir nuestro trabajo juntas, no queremos sólo conseguir el fin de la ocupación, sino que queremos ayudar a crear las condiciones para una vida segura y digna para ambos pueblos.

Llamamos a todos, mujeres y hombres, jóvenes y mayores, a unirse a nuestro sincero empeño en aras de preservar la vida, la dignidad humana y la libertad en nuestra región. La deshumanización, el odio, la venganza y la opresión no contribuyen en nada a la resolución de un siglo de conflicto. El reconocimiento mutuo y el respeto de los derechos individuales y colectivos del uno por el otro preparará el camino para lograr la paz.

Abril de 2002

El Centro de Jerusalén para Mujeres y Bat Shalom

[traducción: Y.R. Red de Mujeres de Negro]