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¿Nombre,
apellidos y posición?
Shala Asad; miembro del Comité de Asuntos Culturales de RAWA.
¿Por
qué está en Bonn?
Estoy en Bonn muy atareada intentando aclarar si RAWA va a tener
una participación en esta cumbre o no. En Italia ahora mismo
hay una veterana militante de RAWA que está en espera de
su visado para Alemania. Todo es muy confuso y tengo numerosos problemas
que comprometen mi seguridad, pues mucha de la gente que está
llegando es el centro de nuestras denuncias de violación
de los derechos humanos durante las últimas dos décadas.
La Embajada Alemana en Islamabad dijo que nuestra organización
no está en lista de invitados. Ahora, en cambio hay informaciones
que lo contradicen y nos encontramos en fase de confirmación.
Hay quien dice sí, que RAWA está en la lista y hay
quien dice no. Todo es muy confuso, no sólo para RAWA, sino
para mucha otra gente.
¿Quién
puede dificultar su participación en la cumbre?
La Delegación del Rey dice que las Naciones Unidas; Naciones
Unidas dice que la Embajada Alemana... Así es muy difícil
aclararse porque se pasan la patata caliente. Nadie se atreve a
decirnos no, pero tampoco no nos dicen que sí. Apelamos a
la acción solidaria la gente que ama la libertad y simpatiza
con nuestra causa a mover ficha para que nuestra voz se oiga bien
alta durante este encuentro.
Somos una organización política y social cuyas únicas
armas son las palabras y vamos a estar rodeadas de comandantes que
en Afganistán se comportan como en un Far West: la coincidencia
en tiempo y espacio de dos visiones y actuaciones tan
opuestas, evidentemente, es muy desagradable no sólo para
nosotras sino para ellos mismos. Sin duda, dichos fascistoides harán
todo lo que esté en sus manos para impedir nuestra participación
en la cumbre.
¿Qué
posición tiene RAWA ante cumbre/futuro gobierno?
Si RAWA finalmente participa, será con la delegación
de Zahir Shah: no tenemos otra opción. Deseamos que la presencia
de figuras democráticas alrededor de su figura y la garantía
que pueda dar la supervisión de Naciones Unidas dé
un resultado positivo a la cumbre. Pero nos mantenemos alerta por
tener que compartir espacio ante gente que tiene sus manos chorreando
sangre afgana.
Sobre parte de los participantes, básicamente aquellos de
la Alianza del Norte, no tenemos que añadir nada nuevo en
relación a lo que venimos repitiendo con insistencia desde
hace desgraciadamente tanto tiempo. Nuestro punto de vista no cambia.
Ya hemos dicho que la retirada talibán es un avance positivo,
pero ahí no acaba todo ni mucho menos. La Alianza del Norte
o Frente Unido es un conglomerado de criminales cuyo destino -si
la Comunidad Internacional tiene decencia- no debe ser ningún
gobierno, sino un Tribunal Penal Internacional. Hoy mismo algunos
centenares de mujeres se han concentrado en las calles de Bonn asumiendo
como propias las reivindicaciones de RAWA por un gobierno laico
y democrático así como denunciando el fundamentalismo
sin matices. Esperamos que la presión dé sus frutos.
¿Cuál
es el objetivo de RAWA en la cumbre?
Es demasiado temprano decir algo respecto al funcionamiento de la
cumbre. Nadie sabe cómo van a ser las discusiones, el orden,
las réplicas, el protocolo, las resoluciones... No hay nada
claro no sólo para nosotras, sino para absolutamente nadie.
Esto es un auténtico caos.
Estaremos allí para repetir las mismas reivindicaciones que
exigimos desde que nuestra fundadora [Meena, asesinada por los fundamentalistas
en 1987] creó RAWA, la Asociación Revolucionaria de
Mujeres de Afganistán, en 1977. No pedimos mucho y en cambio
exigimos tanto: que se nos considere seres humanos y que no sacrifiquen
a nuestros hijos. Esto se traduce en democracia, derechos humanos
y laicismo: nuestros puntos innegociables.
[recibido
a través de la red italiana de MdN 27-11-2001]
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