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En
el sitio donde funcionaba una de las 5 casas de la OFP en Barrancabermeja
sólo quedó el recuerdo. La noche del pasado sábado
un grupo de vándalos arrasó con todo lo que había,
pero antes de huir se encargaron de convertir en ruinas el proyecto
social que funcionaba en el sector desde hacía más
de cinco años.
"Apúrele hermano, que aquí hay que acabar con todo
porque así lo ordenó el gato. No deje nada para que
esas viejas cojan escarmiento", decían los hombres y mujeres
que la noche del pasado sábado se encargaron de "desaparecer
del mapa" la casa de la OFP en el sector norte de Barrancabermeja.
Para las mujeres de la Organización Femenina Popular, el
hecho de que una de sus sedes haya sido arrasada y desvalijada por
un grupo de vándalos no significa más "que un claro
ejemplo del terror que se vive en Barrancabermeja con la imposición
de un proyecto de estado totalitario como el de los paramilitares".
Así lo hicieron saber ayer cuando denunciaron el hecho ante
la comunidad internacional.
El percance, que según las afectadas prácticamente
cristalizó todas las amenazas que durante el año han
recibido de la extrema derecha, tuvo lugar en el barrio La Paz,
un sector ubicado en la comuna 3 y en donde de acuerdo a la información
que manejan las autoridades de Policía y Ejército,
existe una marcada presencia de las Auc.
Allí se localizaba una de las cinco sedes de la OFP que funcionan
en el Puerto Petrolero. La casa fue creada hace más de 5
años y en ella se prestaban los servicios de comedor popular,
y demás actividades propias de la organización social.
"No dejaron nada".
Ayer, cuando el espacio de trabajadores y trabajadoras de derechos
humanos conoció lo ocurrido, no podían dar crédito
a lo que tenían frente a sus ojos: en el sitio no quedó
nada. Se llevaron los inodoros, las tejas de zinc, la mampostería
y lo único que dejaron fue el techo de paja que cubría
el kiosco donde almorzaban los vecinos del lugar.
Ante la delicada realidad la comunidad del popular barrio prefirió
guardar silencio, según dijeron, para salvaguardar sus vidas.
Sin embargo, hubo quienes decidieron "explicar" que "lo que sucedió
se lo buscaron ellas mismas porque tenían una casa vacía
y no querían dejar vivir allí a la gente del barrio.
Por eso, alisten mangueras señores porque después
de mediodía vamos a prenderle fuego a esa paja", aseguró
un hombre de quien no se supo su identidad.
Sobre el particular, Yolanda Becerra, directora de la organización
cuyo trabajo acaba de ser reconocido en el ámbito mundial
por las Naciones Unidas, dijo que "...en efecto la casa estaba vacía
y los paramilitares la habían invadido. Nosotras pedimos
a quienes estaban allí que salieran del lugar que es para
la comunidad", Vanguardia Liberal conoció además que
en estos momentos no había nadie en el sitio porque la OFP
se alista para iniciar una serie de arreglos locativos en dichas
instalaciones, luego del apoyo financiero que otorgó una
ONG internacional.
"...Usted me pregunta qué pasó. Eso mismo le pregunto
yo al coronel Villar", agregó Yolanda Becerra, mientras comparó
lo sucedido con el drama de la película colombiana la estrategia
del Caracol, en la que se llevaron todo excepto las paredes de la
casa. "Claro está que en nuestro caso no dejaron ni eso",
dijo la directora de la OFP.
[Fuente:
Por Janeth Montoya M. de La Vanguardia Liberal, Bucaramanga, Colombia,
12nov01]
[Equipo Nizkor]
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